Por Natura International

A través de un Convenio Marco de Cooperación entre la Secretaría de Ambiente de la Provincia de La Rioja y Natura International se coordinó el Censo Simultáneo Internacional de Flamencos en la Reserva Provincial Laguna Brava que se llevó a cabo en febrero del 2020.

En ese marco, se realizó un acto inaugural en el que participaron autoridades provinciales del Gobierno de la Provincia de La Rioja e intendentes de los departamentos aledaños a la reserva para hablar sobre la importancia del monitoreo de una especie bandera como es el flamenco y la necesidad de trabajar en conjunto entre los municipios y la provincia para avanzar en materia de turismo de naturaleza y la regulación de las áreas protegidas provinciales ya existentes.

Laguna brava – La Rioja – Argentina

Además, se realizó una capacitación para alumnos de la tecnicaturas de Gestión Ambiental de la Universidad de La Rioja, técnicos de la Secretaría de Ambiente y técnicos de la Intendencia del Parque Nacional Talampaya con el objetivo de contarles cuál era el trabajo que se iba a llevar a cabo para evaluar el estado del humedal y las poblaciones de flamencos que viven en él. Consideramos que era una iniciativa positiva para que el próximo año se sumen al censo y formen parte activa del monitoreo.

El censo fue realizado por expertos del Grupo de Conservación Flamencos Altoandinos (GCFA) y arrojó los siguientes resultados: 1.400 flamencos andinos (Phoenicoparrus andinus), 940 flamencos puneño o de james (Phoenicoparrus jamesi) y aproximadamente 290 flamencos australes (Phoenicopterus chilensis).

Este censo se realizó en un rango de diez días, en cuatro países en simultáneo: Perú, Argentina Bolivia y Chile. Los resultados permitieron tener mayor conocimiento del estado de la población de flamencos y los humedales en los que viven, así como también poder identificar las amenazas que atentan a su conservación.

 

Flamencos, Laguna Brava. Sitio RAMSAR – La Rioja, Argentina.

Laguna Brava, un oasis para los flamencos.

La Laguna Brava se destaca no solo por su extensión y una altitud por encima de los 3500 msnm, sino por ser una zona de preservación de especies y biodiversidad. Estos ambientes son un verdadero oasis y un refugio para las aves migratorias que llegan cada primavera para alimentarse y anidar, como los flamencos andinos y los flamencos puneños.

Por otro lado, se trata de una zona muy visitada por turistas, cuyo principal atractivo es el   disfrute de la naturaleza y el avistaje de flamencos en su hábitat natural. Se trata de un recurso muy importante para la actividad turística y por la misma razón requiere una alta responsabilidad para asegurar su conservación.

En febrero del 2003 se designó Sitio Ramsar a la Reserva Provincial Laguna Brava, siendo el número 12 en Argentina. En agosto de 2012, la Secretaría de Ambiente de la Provincia de La Rioja emitió una disposición mediante la cual declaraba al área como Reserva de Usos Múltiples Laguna Brava, siendo una de las Áreas Protegidas más importantes de la provincia. Ambas figuras son herramientas de gestión que permiten trabajar en estrategias de conservación y protección de este maravilloso humedal y toda la biodiversidad que habita en él.

Federico Kopta, Biólogo
Foro Ambiental Córdoba – Asociación Civil

Además de destruir la vegetación y la fauna, y contaminar el aire, los incendios de montes y pastizales aceleran la erosión del suelo, propician las inundaciones, disminuyen la infiltración que alimenta las vertientes, y promueven la colmatación y eutrofización de los lagos

Esta es la época de riesgo de incendios en Córdoba y centro de Argentina, incluyendo el Delta, debido a que a fines de invierno y comienzos de primavera confluyen la ausencia de lluvias, baja humedad ambiente, fuertes vientos y temperaturas ocasionalmente elevadas. A esto se suma la vegetación seca por las heladas como elemento muy combustible.

A las condiciones naturales se suma la mano del hombre, que inicia los incendios de manera accidental o de forma intencional, como cuando se producen para cambiar el uso del suelo a fin de implantar cultivos o emprendimientos inmobiliarios, para obtener rebrote para el ganado, para eliminar vegetación herbácea al costado de banquinas o baldíos, para quemar basura, o para simplemente hacer daño, entre muchos motivos.

Incendios en Rosario – Argentina. Cortesia Ignacio Moreno

Los incendios forestales son particularmente perniciosos en la zona serrana donde nacen los ríos pues, al afectar drásticamente la cobertura vegetal, dejan sin protección al suelo de los agentes erosivos, en especial el agua de lluvia.

La vegetación cumple tres funciones en la regulación del agua y el suelo en la zona serrana o de cabecera de cuenca, ya que actúa como:

  • Un paraguas con sus hojas, impidiendo que las gotas de agua de lluvia impacten con energía sobre el suelo, disgregándolo.
  • Una esponja conformada por el follaje y la hojarasca, reteniendo el agua y permitiendo que se infiltre al suelo y las capas de agua subterránea.
  • Una red hecha de raíces y hojarasca, sosteniendo mecánicamente al suelo del arrastre del agua.

La pérdida de la cubierta vegetal por acción del fuego tiene como consecuencias:

  • Erosión hídrica del suelo.
  • Pérdida de materia orgánica del suelo, que si bien recibe el aporte de cenizas, las pierde rápidamente por erosión.
  • Inundaciones, porque el agua escurre violentamente por la superficie sin ser retenida por la vegetación.
  • Contaminación de los cursos de agua con lodo y cenizas.
  • Colmatación (o relleno con sedimentos) de los lagos, con el suelo arrastrado desde las sierras.
  • Eutrofización de los lagos, ya que las algas disponen de más nutrientes para multiplicarse y a su vez, contaminar el agua.
  • Sequía de las vertientes en invierno y primavera, por falta de infiltración del agua hacia el suelo y capas subterráneas durante la época de lluvias.
  • Destrucción del hábitat de la fauna.

Incendios – Sierras de Córdoba – Argentina

Resulta entonces imprescindible prevenir los incendios de montes y pastizales, y atento a que el 99% son producidos por el ser humano.

Una de las estrategias fundamentales es apoyar la educación sobre el tema desde los centros educativos, para disminuir el número de focos producidos. Pero por otra parte, es necesario un sistema de alerta temprana constituido por vigías, que ante una columna de humo avisen a un equipo de combate inicial o primer ataque, a fin de que extingan el fuego antes de que se propague y ocasione un incendio de magnitud. Otro factor fundamental es la investigación penal, a fin de que quienes ocasionan los incendios sean llevados a la Justicia, y eso disuada provocarlos.

Por Natura International

Según un estudio de Naciones Unidas alrededor de un millón de especies de animales y plantas están actualmente en peligro de extinción y muchas podrían desaparecer en tan solo décadas. Se trata de un nivel de amenaza sin precedentes en la historia de la humanidad.

La tasa global de especies extintas ya es, al menos,  entre diez a cien veces mayor que la tasa promedio en los últimos diez millones de años y se está acelerando. Un 75% de los ecosistemas terrestres y un 66% de los marinos ya están “gravemente alterados”. Más de un 85% de los humedales que existían en 1700 se han perdido.

¿Cuáles son las amenazas?

Las amenazas que atentan contra la supervivencia de cientos de especies van desde la pérdida y/o degradación del hábitat debido a actividades asociadas con las industrias extractivas de recursos renovables (como la ganadería y la agricultura) atropellamientos, captura, caza ilegal y persecución, hasta el mascotismo y expansión de las ciudades. Cada una de estas amenazas son provocadas por la mano del hombre.

Águila Coronada – Especie en extinción – Natura Argentina

Durante el mes pasado, desde Natura International, quisimos poner el foco en al menos seis de las especies En Peligro que encontramos en Argentina. Muchas de las cuales no se las reconocen como especies autóctonas y en riesgo fuera de la comunidad académica.

Así, hablamos sobre el  Aguará Guazú que es el más grande de los zorros sudamericanos y del Guanaco, cuyo rol ecológico es importante en ecosistemas áridos y la subpoblación chaqueña se encuentra significativamente reducida. El Gato Andino, un felino poco conocido y considerado una de las especies más amenazadas del continente americano. Muchos conocieron al Pecarí Quimilero que tiene una particular habilidad para quitar las espinas de los cactus que lo alimentan.

Nos maravillamos con imágenes de aves como el Águila Coronada que es beneficiosa para el medio en el que vive, ya que se alimenta de animales como serpientes venenosas o roedores de importancia médica. O el Cóndor Andino,  el ave terrestre voladora más grande del planeta que muere por ingerir accidentalmente los cebos envenenados que muchos productores usan para combatir a zorros y pumas.

Guanaco – Especie en extinción – Natura Argentina

Cuando descubrimos lo maravillosos que son estos animales, somos interpelados desde lo más profundo a pensar por lo menos dos cosas:  nos damos cuenta de la importancia de su existencia y nos sentimos responsables de su supervivencia.

Si querés descubrir y acercarte un poco más a estas especies, visitá nuestra cuenta de Instagram y Facebook  y compartí la información con otros, porque entendemos que el primer paso para PROTEGER es CONOCER. ¿Nos ayudás?

Por Ana Di Pangracio 
Directora Adjunta de Fundación Ambiente y Recursos Naturales – FARN

Los humedales son ecosistemas con enorme valor biológico, social, cultural y económico. Pero los humedales se pierden y degradan cada día. La Convención Ramsar estima que en los últimos 300 años ha desaparecido el 87% de la superficie de humedales a nivel global.

Estos ecosistemas son percibidos, por algunos sectores de la sociedad, como tierras de descarte, terrenos que son necesario rellenar, trayendo aparejado negativos impactos socioambientales. Entre los principales impulsores de la pérdida de humedales se encuentran la agricultura y ganadería industrial, la minería y otras industrias extractivas, la urbanización, las especies exóticas invasoras, el cambio climático, y la contaminación con residuos domésticos e industriales.

Argentina tiene una gran diversidad de humedales, cerca del 21% de su superficie incluye ecosistemas de humedal. El país no es ajeno a las presiones identificadas a nivel mundial que están causando la desaparición y degradación de los humedales.

Carpinchos, Parque Nacional Esteros del Iberá. Provincia de Corrientes, Argentina.

Por eso, Argentina necesita una ley de protección ambiental para los humedales, que sea fruto de una amplia y efectiva participación, integrando la visión desde los territorios, de las personas que habitan, trabajan y conocen los humedales. La importancia de los humedales y la necesidad de protegerlos debe estar en la agenda política de los gobiernos.

La crisis de incendios en el Delta del Paraná ha renovado la discusión de una Ley de Humedales en el Congreso Nacional. A la fecha hay once proyectos para consideración de las y los legisladores en ambas Cámaras. Tras sesiones informativas, iniciarán las reuniones de las comisiones parlamentarias alcanzadas por esta iniciativa para la discusión formal, consensuar en lo posible un único texto y emitir dictamen a fin que pueda ser tratado en recinto. Una vez aprobado por una de las Cámaras, el proyecto pasa a ser evaluado por la otra que puede aprobarlo sin cambios o bien introducir modificaciones en cuyo caso volverá a la Cámara de origen. Ésta podrá aprobarlo aceptando los cambios o bien insistir con la redacción originaria para lo cual necesitará de la misma mayoría o superior que la Cámara revisora. De no lograrlo, queda aprobado el texto aprobado en la Cámara revisora.

En Argentina, las provincias son dueñas de los recursos naturales existentes en sus territorios conforme el artículo 124 de la Constitución Nacional (CN). Pero, a fin de evitar la disgregación de políticas, en pos del bien común, y para lograr una protección uniforme del ambiente a lo largo de todo el país, las provincias delegaron a la Nación, en el artículo 41 de la CN, la facultad de sancionar leyes de presupuestos mínimos ambientales. Se trata de normas que tienen por objeto imponer las condiciones necesarias para asegurar la protección ambiental, estableciendo un piso mínimo de protección que las provincias podrán complementar, incluso previendo requisitorias más exigentes, pero nunca estar por debajo de la base mínima nacional establecida.

Una Ley de Humedales necesita regirse desde una visión ecocéntrica, y bajo principios tales como el ecosistémico, preventivo, precautorio, de no regresión, equidad intergeneracional, in dubio pro natura, in dubio pro aqua, transparencia y participación, perspectiva de derechos (incluyendo interculturalidad y enfoque de género), y protección de los bienes comunes.

Parque Nacional Esteros del Iberá. Provincia de Corrientes, Argentina. Paseo en Kayak.

Una definición precisa de humedales, una autoridad de aplicación nacional con facultades proactivas e integrales, partidas presupuestarias a la altura de los desafíos, el desarrollo de un inventario y ordenamiento territorial de los humedales, y herramientas de evaluación de impactos como la evaluación ambiental estratégica, evaluación de impacto ambiental y evaluación de impactos acumulativos son algunos de los elementos vertebrales de una ley nacional.

Algunos ejes de trabajo estratégicos en la Ley de Humedales son: la conservación, el uso ambientalmente respetuoso y la restauración de humedales; la claridad jurídica en el acceso y tenencia de la tierra y a los bienes naturales; el apoyo a la investigación científica, conocimientos tradicionales y ciencia ciudadana; un trabajo colaborativo con otros planes, programas y proyectos de gobierno; el monitoreo y evaluación de los objetivos y metas establecidos; la concientización y educación ambiental, y la generación de capacidades y fortalecimiento institucional.

La pandemia de la COVID19, que tanto sufrimiento humano está causando, nos deja en claro que cuanto más alteramos los ecosistemas, más peligro corremos. Y ningún sector de la sociedad está exceptuado de ello. Debemos construir una nueva relación con la naturaleza. Desterrar visiones limitadas de “una buena calidad de vida” solo centradas en el consumo y la acumulación sin límites, y dar lugar a nuevas que aseguren justicia social y ambiental.

La sanción de una Ley de Humedales sería un paso en la dirección correcta. Confiamos que el Congreso Nacional estará a la altura.

Por Byron Swift
Fundador de Natura International

¿De quién es la responsabilidad de abordar las amenazas inminentes del cambio climático? No hay duda de que los gobiernos, empresas y los individuos tenemos un papel que desempeñar.

El problema más grave  es que los ciclos que sostienen la vida en la Tierra están bajo amenaza. Estamos hablando no solo del cambio climático, sino de los otros ciclos naturales como el del de oxígeno, hidrógeno, y nitrógeno. Todos estos ciclos se originan en lo que queda del mundo natural y nos proporcionan el aire que respiramos, el agua que bebemos, los alimentos que podemos comer y un clima estable, entre otros elementos esenciales.

Río Pilcomayo, provincia de Salta – Argentina

Cada uno de estos ciclos de vida se basa en su propio conjunto complejo de recursos e interacciones, pero el recurso básico que subyace en la mayoría de ellos es la biomasa vegetal de nuestro planeta, la base de nuestra Tierra viva, que está contenida alrededor del 50% en los bosques naturales y otros ecosistemas terrestres y 50% en el plancton en los océanos.

La sociedad humana está haciendo todo lo posible para destruir esta biomasa viva, a través de acciones que conducen a la desertificación, la deforestación y la contaminación.

En pocas palabras, el tiempo se está agotando para las acciones necesarias para salvar el planeta y sus ecosistemas.

Yalguaraz Wetland, Uspallata, Province of Mendoza – Argentina

La financiación para afrontar los problemas ambientales críticos sigue siendo baja.  Simplemente no estamos reaccionando con suficiente rapidez o urgencia.

Hasta la fecha, las actividades humanas han provocado la pérdida de un tercio de nuestra vegetación natural desde tiempos preindustriales y el 40% del plancton en los océanos. El ritmo de destrucción se está acelerando. Nos estamos acercando al final del juego y el tiempo necesario para abordar estos problemas casi se ha agotado.

¡Ahora es el momento de actuar si queremos mantener estos ecosistemas esenciales y sus funciones globales, así como conservar nuestro patrimonio natural para las futuras generaciones!